¿Hasta cuándo es normal que un niño no hable? Señales y cuándo consultar
- Jezabel Cerpa

- hace 38 minutos
- 3 Min. de lectura
¿Hasta cuándo es normal que un niño no hable?
Hay momentos en la crianza que se quedan grabados en nuestra memoria: una tarde en el parque, un abrazo antes de dormir… y también esa inquietud que aparece cuando otros niños de la misma edad ya hablan con frases claras, y el tuyo todavía no.
La pregunta “¿mi hijo se retrasa en hablar?” es muy frecuente en familias con niños entre 1 y 4 años.
En este artículo queremos ofrecer información clara y respetuosa sobre el desarrollo del lenguaje infantil, aportando tranquilidad y guía sin añadir presión innecesaria a un proceso que, por naturaleza, es diverso.

Cada niño tiene su propio ritmo en el desarrollo del lenguaje
Es importante entender que el desarrollo del lenguaje no avanza igual en todos los niños.
Algunos pronuncian sus primeras palabras antes del año.
Otros lo hacen más cerca de los 18 meses o incluso después.
Esto no siempre indica un problema.
El lenguaje es solo una parte del proceso de comunicación, que comienza desde el nacimiento:
Primero aparecen los sonidos y balbuceos.
Después, los gestos que acompañan lo que quieren expresar.
Más adelante, surgen las primeras palabras.
Con el tiempo, se forman frases cada vez más completas.
Este camino se construye a través de experiencias, interacción y vínculos seguros con los adultos. Cada paso es importante y cada niño avanza a su propio ritmo.
Señales de alerta en el desarrollo del lenguaje
Aunque existe esa gran variabilidad, hay algunas señales que nos ayudan a mirar con más atención el desarrollo del lenguaje:
Si hacia los 12 meses no hay balbuceos ni sonidos dirigidos a comunicarse.
Si alrededor del año no utiliza gestos (como señalar para pedir algo).
Si a los 18 meses no dice ninguna palabra.
Si a los 2 años no empieza a combinar palabras.
Si parece no comprender instrucciones sencillas acordes a su edad.
Si ha perdido habilidades comunicativas que ya tenía.
Estas señales NO significan automáticamente que exista un trastorno del lenguaje, pero sí invitan a observar con más detalle.
La detección temprana permite acompañar mejor el desarrollo infantil.
¿Cuándo y por qué consultar?

Pedir orientación profesional no es exagerar, es cuidar con consciencia.
Si algo te inquieta, aunque otras personas te digan “ya va a hablar”, tu preocupación merece atención.
Una evaluación temprana puede:
Confirmar que el desarrollo está dentro de la variación esperada.
Detectar si existe algún factor que dificulta el progreso.
Ofrecer herramientas prácticas para acompañar mejor a tu hijo o hija.
En APRes trabajamos desde un enfoque respetuoso, transdisciplinar y centrado en la familia, valorando cada caso de forma individual.
Acompañar el lenguaje con calma y presencia
Muchos niños que empiezan a hablar un poco más tarde alcanzan sin dificultad a sus compañeros. Otros necesitan más interacción, más juego compartido o actividades que favorezcan la comunicación en contextos significativos.
La comunicación no empieza con las palabras.
Empieza con la mirada, el gesto, el intento de compartir.
Como familias, podemos acompañar desde la escucha, la calma y la presencia.
Ante la duda, consultar siempre es recomendable. No estás sola ni solo ante esta inquietud. La crianza de la primera infancia está llena de hitos, incertidumbres y preguntas, y todas valen cuando vienen desde el amor y la atención hacia los niños.
Si te preocupa el desarrollo del lenguaje de tu hijo o hija entre 1 y 4 años, buscar orientación profesional puede darte la tranquilidad y la guía necesarias.
En APRes podemos ayudarte a evaluar y estimular el desarrollo del lenguaje desde una mirada especializada y cercana, siempre centrada en el neurodesarrollo y el bienestar emocional.































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